Princess Closet Cap. 2

He aceptado el trabajo de ser modelo principal de Armario de Princesa...(Este vestido es precioso) Me pondo el vestido que ha confeccionado Leo y me echo en el sofá. En ese momento...

-¡Bueno, habrá que hacer uan sesión de fotos para el anuncio - Leo le habla a todos los de ahí  reunidos.
-¡¿Un anuncio?! - pregunto sorprendida.
-Por fin has encontrado a tu modelo, ¿eh? Pues tendremos que comenzar la sesión... - dice  Kai.
-Yo tomar[e las fotos. Relájate - me calma Akito.

Kai me maquilla y me arregla el pelo mientras yo sigo atónita.

-Leo, ¿qué te parece el peinado y el maquillaje? 
-Mmm... - Leo se acerca a mí - los párpados...la perla blanca resalta demasiado, dale un poco  más de brillo a los labios.
-Entendido - responde Kai.

Leo me revisa de la cabeza a los pies. De ronto, se echa de rodillas al suelo.

-¿Leo? - le pregunto extrañada.
-Voy a hacer unos retoques, así que no te muevas - Leo retoca por aquí y por allá mi vestido  con expresión muy seria, sus manos tocan mi piel y la tela de forma muy delicada. En ello me  transmite la pasión y el cariño que ha puesto en la cond}fección del vestido.
-Leo, ¿todo bien con las prendas? - pregunta Akito.
-Sí.
-¿Qué pose crees que es la más conveniente? - Shu le pregunta a Leo - Ella es todavia una aprendiz, así que no podemos hacer que se mueva mucho.
-Sí me parece bien.
-Leo... Yo, en verdad... - iba a decir que en realidad no valgo como modelo.
-... - Leo acerca ambas manos a mis mejillas que casi me tocan, y su cara se proxima a la  mía.
-¡Ah! 
-Misaki, confía en mí. Eres la princesa que he encontrado tras tanto esfuerzo.
-Pero...
-Ahora estas vistiendo mis prendas...te mire por donde te mire, eres una princcesa perfecta.  Hazselo ver al mundo entero.
-Sí...
-Misaki, ponte ahí de pie, sin apartar la mirada de mí.
-Sí...haré lo mejor que pueda.
-Muy bien, ahora déjame trabajar - me dice Akito - mira a Leo al otro lado. Sí, así. Ahora relájate - y comienza a sonar la cámara.

Tal como me dicen, me quedo qieta mirando a Leo. La sesión de fotos termina sin incovenientes. Mientras todos regogen, yo me quedo clavada ante el espejo. (Esta soy yo...parezco de verdad una princesa.) 

-¿Te gusta ese look?
-Sí...nunca me he puesto algo así.
-Bueno, sería muy llamativo para el día a día - Leo lleva su mano a mi barbilla al alza mi  cabeza.
-¡Leo!
-Cuando te miro desde este ángulo me pareces preciosísima.
-¿Eh?
-Eres la imagen perfecta de Armario de Princesa. Me gustas más que cualquier otra cosa  y  cuando má te miro, más me gustas.
-¿Qué?
-Misaki, tu cara, tu cuerpo, tu pelo, tu voz...tode de ti me gusta. Quiero que seas mía.
-Pero yo ya soy la imagen de Armario de Princesa, ¿no?
-Sí, eres la inspiración de mis ideas, mi bien más preciado. Sin embargo, eso no me basta,  ¿me entiendes?
-No te entiendo.
-Pues haré que lo entiendas enseguida - y acto seguido, Leo lleva sus dedos a mis labios.
-¡...! - En un instante, empujo hacia atras a Leo con todas mis fuerzas.
-¡Me dolió! ¿Pero qué haces?
-Es que te has acercado tan de repente...
-¿Qué quieres que haga? Estás tan guapa.
-... Dime, Leo, ¿dices esas cosas a todas las mujeres?
-¿Cómo? ¿Por qué iba a decirles yo algo así, idiota.
-¿Qué?
-¿Es que no lo entiendes? Esto que digo solo te lo puedo decir a ti.
-... Esto... ¡Voy a cambiarme! - me aparto a toda prisa de Leo y me dirijo al vestuario.

No me lo puedo creer...acabamos de conocernos y me dice estas cosas. No sé si Leo bromea o va en serio. Lo de ser modelo es solo un capricho, claro está, no puedo convertirme en su modelo...tengo que rechazar su ofrecimiento. Me quito el vestido dee Leo, lo cuelgo en la percha, me cambio y salgo.

-¿Ya te regresas? - me pregunta Leo,
-Sí, he dejado el vestido en la percha.
-¿Dónde vives? Te llevo a casa.
-No hace falta... Esto...Leo. ¿Sabes? Creo que no me veo como imegen de tu marca.
-¿Eh? ¿A qué viene eso?
-Es que verás, no te conozco de nada, no creo que sea buena idea seguir contigo. Tú y yo  somos muy distintos.
-¡Ja, Ja, ja! Mira lo que te dicen, Leo. - de la nada aparece Kai junto a los demás.
-Una persona honrada pronto se daría cuenta de eso - dijo Shu.
-¿Verdad? Hoy las cosas han ido bien, pero creo que más adelante Leo se decepcionará  conmigo.
-Mentira - Leo lo niega rotundamente.
-Eh...
-No voy a desesperanzarme contigo.
-¿Cómo estás tan seguro de eso?
-Porque soy un genio - no comprendo qué quiere decir.
-Como sea, olvídate de todo lo que hemos hablado de ser modelo. Muchas gracias por todo  el trabajo de hoy. ¡Adiós! - le doy la espalda a Leo y salgo a toda prisa del estudio.

Sigo corriendo a toda prisa del edificio. El día siguiente a la sesión de fotos con el vestido de Leo, vuelvo a mi rutina vulgar y corriente. No me cabe duda de que esta es el mundo al que pertenezco. Seguro que Leo encontrará po}ronto a una modelo.

-Misaki - me llama una compañera distrayendome de mis pensamientos.
-Sí, dime.
-¿Te has cambiado de peinado? Te queda fantástico.
-Gracias.
-¿Dónde te lo has cortado?
-Esto...un amigo me ha hecho el favor.
-Vaya, ¿de verdad? Qué envidia... ¡Preséntamelo!
-¡Y a mí! Pronto tendré una cita y he comprado algo de ropa en Armario de Princesa, y quiero  hacerme una peinado a juego - otra compañera se une a la conversación.
-¡Armario de Princesa es maravilloso! En las tiendas siempre esta agotado. - mientras ellas discuten las maravillas de la marca, yo me dispongo a volver al trabajo.
-Misaki, oye, ¿no tienes novio? - me pregunta la primera compañera.
-No, notengo.
-¿Y alguien que te haga palpitar el corazón? Como alguien que te interese...
-Pues... - se me viene a la mente Leo.
-Aaaah, sí que lo hay.
-¡Claro que no! - lo de Leo es distinto, mejor sigo trabajando.

El día concluye sin imprevistos, y llega mi día de descanso tan esperado. Ya que me han hecho este corte de cabello tan lindo, creo que voy a comprarme algo de ropa. Me doy un paseo hasta el barrio en el que se encuentra el estudio y vaya...no hay nada que me llame la atención. El vestido de Leo era maravilloso, ¿dónde habrá una tienda de Armario de Princesa? Voy a consultar mi móvil, y entonces salta a mi vista una pantalla pública, en ella aparece una jovencita. (¡Eh..! ¡Ese vestido...no puede ser!) Lo que todo el mundo mira en las pantallas es, sin duda a mí, me veo a mí misma vistiendo el vesatido de Leo. (No puede ser...¿De verdad tenía yo ese aspecto? Así que, gracias al maquillaje de Kai y las fotos de Akito, soy capaz de lucir de esa manera.) Miro la pantalla sin poder creer lo que estoy viendo...

-Así que has venido, Misaki - la voz de Leo interrumpe mis pensamientos.
-¡Leo!
-¿Lo recuerdas? Te estuve mirando todo el tiempo mientras te tomabas esas fotos.  Mantuviste en todo momento una expresión increíble.
-Oh...pero Leo, ¿qué haces tú aquí?
-Hoy es día azul.
-¿Cómo dices?
-¿Descansas los día azules y rojos? - ¿Qúe es eso de los azules y rojos? ¿Se refiere a  sábados y domingos?
-Sí...
-Desde esta mañana estan emitiendo ahí el anuncio, como es día azul, estaba seguro de que vendrías.
-¿Y por qué pensabas eso? Yo no tenía ni idea de que se emitiría el anuncio.
-El destino.
-¿Cómo?
-Preví que hoy vendrías aquí.
-Sí, pero, ¿por qué? Mira, yo no soy modelo, dejémoslo - dicho esto, me aparto de Leo.
-¡Ah, mira, es Leo! - una chica desconocida grita de emoción.
-¡¡¡Waaaaa, es verdad!!! - seguido otra chica también grita.
-¿Qué...? - observo atónita cómo la multitud se echa encima de Leo.
-Espera...¿no es ese Leo? - otra chica.
-¡Mirad, Leo ha venido! - y otra más. La gente se arremolina a su alrededor.
-¿Hola? ¡He encontrado al diseñador Kamiyoshi! - dice un reportero desde su móvil - voy a recoger información.
-¿Qué es esto? - le pregunto a Leo.
-¡Espera! ¡Yo he llegado antes! - le grita una editora al reportero - ¡Por fin tenemos a  Kamiyoshi! ¿Unas palabras?
-¡Vaya! ¿Y esta muchedumbre? - de la nada llegan otras personas a curiosear.
-¡Oh, mira! ¿No es ese Leo, el de ArPrin? - otra persona alerta la presencia de Leo.
-¡Aaaah! ¡Es verdad!
-¡El diseñador está buenísimo también!
-¡Es má guapo aún que en las revistas!
-Ni que lo digas. 

¿Cómo que en las revistas? ¿Es Leo famoso? La gente hablaba de ArPrin como si fuera el nombre de una empresa. ¿Se refería a Armario de Princesa? ¿De verdad es una marca tan popular?

-¡Kamiyoshi! Una entrevista... - dice la editora.
-No se trata de ropa, ¿verdad? Pues paso.
-¡Solo una palabras! - insiste la editora.
-¡Leo, mira, es ropa de ArPrin! - una chica le muestra su ropa.
-¡Yo también llevo! - otra chica también quiere llamar su atención.
-¡Estáis todas bellísimas! Muchas gracias.
-¡Leo, eres guapísimo! - le dice otra chica más. Había olvidado que tiene una personalidad  fuerte, Leo es estiloso y guapo, bien podría ser él también modelo, sin lugar a dudas,  pertenece a un mundo totalmente distinto al mío. Mejor me ya...pensando en estas cosas, me  retiro del lugar. 
-Espera - Leo me dice de repente y me agarra con fuerza de la muñeca.
-Leo...
-¡No te vayas sin avisar!
-¿Leo? - una chica lo sigue.
-Kamiyoshi, ¿a dónde vas? - la editora también lo sigue.

Leo se zafa de la multitud que lo rodea y extiende sus manos hacia mí y me agarra de volandas.

-¡Leo espera! - le grito asustada.
-Agarrate fuerte de mí.
-¿Qué?
-Estamos rodeados, cuando te vean la cara, te van a reconocer y no te dejarán en paz.
-¿Qué dices?
-Démonos prisa - Me dejo llevar por Leo, en cuyo cuello me abrazo, me estrecho a él con fuerza y oculto mi rostro en su pecho.
-¡Leo! ¿Quién es esa chica? - una de las chicas que nos estaban siguiendo pregunta.
-¡Kamiyoshi! ¿Y esa, no será tu novia? - la editora también interviene.
-Ella es mi princesa. ¡Apartaos y dejas de molestar! - Leo se abre paso entre la multitud  conmigo en volandas. Se acerca a una coche deportivo rojo aparcado en la acera y se  desliza  a su interior por la puerta - vamos - él me sienta suavemente en el asiento del copiloto  y cierra la puerta.
-Leo. este...
-Eres muy linda y obediante, en serio - Leo dice esto riendo, y luego se echa en el asiento del  conductor. Supongo que tendremos que esperar un poco dentro del coche, si hablo un poco  con él quizás acabaré entendiéndolo.
-...




.



Comentarios